Sigmund Freud

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Sigmund Freud

 

BIOGRAFÍA DE SIGMUND FREUD

 

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Sigmund Freud  (6 de mayo de 1856, en Příbor, Moravia, Imperio austríaco (actualmente República Checa) – 23 de septiembre de 1939, en Londres, Inglaterra, Reino Unido) fue un médico neurólogo austriaco de origen judío, padre del psicoanálisis y una de las mayores figuras intelectuales del siglo XX.

 

Su interés científico inicial como investigador se centró en el campo de la neurología, derivando progresivamente sus  investigaciones hacia la vertiente psicológica de las afecciones mentales, de la que daría cuenta en su práctica  privada. Estudió en París con el neurólogo francés Jean-Martin Charcot las aplicaciones de la hipnosis en el  tratamiento de la histeria. De vuelta en Viena y en colaboración con Joseph Breuer desarrolló el método catártico.

 

Paulatinamente, reemplazó tanto la sugestión hipnótica como el método catártico por la asociación libre y la  interpretación de los sueños. De igual modo, la búsqueda inicial centrada en la rememoración de los traumas  psicógenos como productores de síntomas, fue abriendo paso al desarrollo de una teoría etiológica de las neurosis  más diferenciada. Todo esto se convirtió en el punto de partida del psicoanálisis, al que se dedicó Sigmund Freud ininterrumpidamente el resto de su vida.

 

 

Manuscrito de Sigmund Freud

 

 

Freud postuló la existencia de una sexualidad infantil perversa polimorfa, tesis que causó una intensa polémica en la sociedad puritana de la Viena de principios del siglo XX y por la cual fue acusado de pansexualista. A pesar de la hostilidad que tuvieron que afrontar sus revolucionarias teorías e hipótesis, Freud acabaría por convertirse en una de las figuras más influyentes del siglo XX. Sus teorías, sin embargo, siguen siendo discutidas y criticadas, cuando no simplemente rechazadas. Muchos limitan su aporte al campo del pensamiento y de la cultura en general, existiendo un amplio debate acerca de si el psicoanálisis pertenece o no al ámbito de la ciencia.

 

La división de opiniones que la figura de Freud suscita podría resumirse del siguiente modo: por un lado, sus seguidores le consideran un gran científico en el campo de la medicina, que descubrió gran parte del funcionamiento psíquico humano; y por otro, sus críticos lo ven como un filósofo que replanteó la naturaleza humana y ayudó a derribar tabúes, pero cuyas teorías, como ciencia, fallan en un examen riguroso.

 

El 28 de agosto de 1930 Freud fue galardonado con el Premio Goethe de la ciudad de Fráncfort del Meno en honor de su actividad creativa. También en honor de Freud, al que frecuentemente se le denomina el padre del psicoanálisis, se dio la denominación «Freud» a un pequeño cráter de impacto lunar que se encuentra en una meseta dentro de Oceanus Procellarum, en la parte noroeste del lado visible de la luna.

 

Sigmund Freud. Análisis de la Mente.

 

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Biografía

 

Sigmund Freud nació el 6 de mayo de 1856 en Freiberg, Moravia (en la actualidad, Příbor en la República Checa) en el seno de una familia judía. Aunque el nombre que figura en su certificado de nacimiento es Sigismund,  su padre añadió un segundo nombre, de origen hebreo, Schlomo o Shelomoh (versiones de Salomón) en una inscripción manuscrita en la biblia de familia. Un documento de 1871 se refiere a Freud como Sigmund aunque él mismo no comienza a firmar Sigmund hasta 1875 y nunca usó el segundo nombre. Fue el mayor de seis hermanos (cinco mujeres y un varón). Tenía además dos hermanastros de un matrimonio anterior de su padre. En 1860, cuando contaba con tres años de edad, su familia se trasladó a Viena, esperando el padre recobrar la prosperidad perdida de su negocio de lanas.

 

Lugar de nacimiento de Sigmund Freud en Příbor, República Checa.

 

 

A pesar de que su familia atravesó grandes dificultades económicas, sus padres se esforzaron para que obtuviera una buena educación y en 1873, cuando contaba con 17 años, Freud ingresó en la Universidad de Viena como estudiante de medicina en un ambiente de antisemitismo creciente. En 1877, abrevió su nombre de Sigismund Freud a Sigmund Freud. Estudiante poco convencional pero brillante, fue asistente del profesor E. Brücke en el Instituto de Fisiología de Viena entre 1876 y 1882.

 

En 1880 conoció al que sería su colaborador Joseph Breuer. Según se desprende de numerosas cartas entre Freud y su amigo Eduard Silberstein, escritas entre 1871 y 1881, ambos aprendieron el español de manera autodidacta. Incluso formaron una especie de sociedad secreta a la que nombran “Academia Castellana” (AC)” y usaron como pseudónimos los nombres de los dos perros protagonistas de El coloquio de los perros del “gran Cervantes”; solían firmar Freud como Cipion y Silberstein como Berganza. Publicadas en 1965, las cartas han sido traducidas al inglés, italiano, español y francés. Las originales se encuentran en el Library of Congress.

 

En 1881 se graduó como médico. Freud trabajó bajo la dirección de Theodor Meynert en el Hospital General de  Viena entre los años 1883 y 1885. Como investigador médico, Freud fue un pionero al proponer el uso terapéutico de  la cocaína como estimulante y analgésico. Entre 1884 y 1887 escribió muchos artículos sobre las propiedades de  dicha droga. En base a las experimentaciones que él mismo realizaba en el laboratorio de neuroanatomía del notable  patólogo austríaco y especialista en histología Salomon Stricker, logró demostrar las propiedades de la cocaína como anestésico local.

 

En 1884 Freud publicó su trabajo Über Coca (Sobre la coca), al que sucedieron varios artículos más sobre el tema.

 

Aplicando los resultados de Freud, pero sin citarlo, Carl Koller utilizó con gran éxito la cocaína en cirugía e intervenciones oftalmológicas publicando al respecto y obteniendo por ello un gran reconocimiento científico. Se ha podido determinar – tras la publicación de las cartas a su entonces prometida y luego esposa, Martha Bernays que Freud hizo un intento frustrado de curar con cocaína a su amigo Ernst von Fleischl-Marxow, quien era adicto a la morfina, pero el tratamiento sólo agregó una nueva adicción y finalmente falleció. Se le critica a Freud no haber admitido públicamente este fracaso, así como el hecho de que su biógrafo y amigo Ernest Jones tampoco lo haya reportado. Es también conocido que el propio Freud consumió cocaína por algún período de su vida, según se puede leer en la versión completa de su correspondencia con Wilhelm Fliess.

Sigmund Freud alrededor de 1900.

 

 

          

En 1886, Freud se casó con Martha Bernays y abrió una clínica privada especializada en desórdenes nerviosos. Comenzó su práctica para tratar la histeria y la neurosis utilizando la hipnosis y el método catártico que su colaborador Josef Breuer había aplicado con Bertha Pappenheim (Anna O.) obteniendo resultados que en aquel momento parecían sorprendentes, para posteriormente abandonar ambas técnicas en favor de la asociación libre, desarrollada por él entre los años 1895 y 1900, impulsado por las experiencias con sus pacientes histéricas.

 

Freud notó que podía aliviar sus síntomas animándolas a que verbalizaran sin censura cualquier ocurrencia que pasara por su mente.

 

En 1899 se publicó la que es considerada como su obra más importante e influyente, La Interpretación de los Sueños, inaugurando una nueva disciplina y modo de entender al hombre, el psicoanálisis.

 

Tras algunos años de aislamiento personal y profesional debido a la incomprensión e indignación que en general sus teorías e ideas provocaron, comenzó a formarse un grupo de adeptos en torno a él, el germen del futuro movimiento psicoanalítico. Sus ideas empezaron a interesar cada vez más al gran público y se fueron divulgando pese a la gran resistencia que suscitaban.

 

El primer reconocimiento oficial como creador del psicoanálisis fue en 1902 al recibir el nombramiento imperial como Profesor extraordinario, hecho que Freud comentaría en una carta a Wilhelm Fliess fechada en Viena el 11 de marzo de 1902, señalando sarcásticamente que esto era «…como si de pronto el papel de la sexualidad fuera reconocido oficialmente por su Majestad…»

 

Internacionalmente, sin embargo, el primer reconocimiento oficial de su trabajo ocurrió en 1909, cuando la Universidad de Clark, en Worcester, Massachusetts, le concedió el título honorífico doctor honoris causa.

 

Stanley Hall invitó a Freud a dar una serie de conferencias como parte de las celebraciones con motivo del vigésimo aniversario de la fundación de la universidad que presidía, con la intención de divulgar el psicoanálisis en los Estados Unidos.

 

Freud experimentó la primera disensión interna a su doctrina en octubre de 1911 cuando Alfred Adler y seis de sus partidarios se dieron de baja de la Asociación Psicoanalítica Vienesa.

 

Por esta época ya estaba en gestación la que en 1914, y con más graves consecuencias, protagonizaría Carl Gustav Jung, que amenazaría con desestabilizar todo el edificio psicoanalítico.

 

En 1923 le fue diagnosticado un cáncer de paladar, probablemente a consecuencia de su intensa adicción a los puros,  por el cual fue operado hasta 33 veces. Su enfermedad, aparte de provocarle un gran sufrimiento, una gran  incapacidad y una eventual sordera del oído derecho, lo obligó a usar una serie de incómodas prótesis de paladar que Sigmund Freud  le dificultaron grandemente la capacidad del habla. Nunca dejó de fumar, con las consecuencias que esto le acarreó. A pesar de su enfermedad, Freud continuó trabajando como psicoanalista y, hasta el fin de su vida, no cesó de escribir y publicar un gran número de artículos, ensayos y libros.

 

 

Sigmund Freud en sus últimos años de vida.

 

 

 

Toda la vida de Freud, con la excepción de sus tres primeros años, transcurrió en la ciudad de Viena. Sin embargo, en 1938, tras la anexión de Austria por parte de la Alemania nazi, Freud, en su condición de judío y fundador de la escuela psicoanalítica, fue considerado enemigo del Tercer Reich. Sus libros fueron quemados públicamente y tanto él como su familia sufrieron un intenso acoso.

 

Reacio a abandonar Viena, se vio obligado a escapar del país al quedar claro que el peligro que corría su vida era inminente. En un allanamiento de la casa donde operaba la editorial psicoanalítica y de su vivienda, su hijo Martin fue detenido durante todo un día. Una semana más tarde, su hija Anna fue interrogada en el cuartel general de la Gestapo. Estos hechos lo llevaron a convencerse de la necesidad de partir. El hecho que sus hermanas (cuatro de ellas permanecieron en Viena) fueran apresadas más tarde y murieran en campos de concentración confirma a posteriori que el riesgo vital era completamente real. Gracias a la intervención in extremis de Marie Bonaparte y Ernest Jones consiguió salir del país y refugiarse en Londres, Inglaterra. En el momento de partir se le exigió que firmara una declaración donde se aseguraba que había sido tratado con respeto por el régimen nazi. Freud consintió en firmarla pero añadió el siguiente comentario sarcástico: «Recomiendo calurosamente la Gestapo a cualquiera».

 

El 23 de septiembre de 1939, muy deteriorado físicamente e incapaz de soportar el dolor que le producía la propagación del cáncer de paladar, le recordó a su médico personal, Max Schur, su promesa de sedación terminal a fin de ahorrarle el sufrimiento agónico. Freud murió después de serle suministradas tres inyecciones de morfina.

 

 

Fue incinerado en el crematorio laico de Golders Green, donde reposan sus cenizas junto a las de su esposa Martha.

 

 

 

A pesar de los implacables y a menudo apremiantes desafíos a los que virtualmente todas sus ideas tuvieron que enfrentarse, tanto en vida como una vez desaparecido, Freud se convirtió y sigue siendo una de las figuras más influyentes del pensamiento contemporáneo.

 

 Descendencia y familiares

 

Su hija Anna Freud fue una destacada psicoanalista, particularmente en el campo de los niños y del desarrollo psicológico. Sigmund Freud es abuelo del pintor Lucian Freud y del escritor Clement Freud. Es bisabuelo de la periodista Emma Freud, de la diseñadora de moda Bella Freud y del relacionador público Matthew Freud. Sigmund Freud fue tío de Edward Bernays, conocido como el padre de las relaciones públicas.

 

Las Innovaciones de Freud

 

Freud innovó en dos campos. Desarrolló simultáneamente por un lado, una teoría de la mente y de la conducta humana, y por otro, una técnica terapéutica para ayudar a personas con afecciones psíquicas. Algunos de sus seguidores afirman estar influidos por uno, pero no por otro campo.

 

Probablemente, la contribución más significativa que Freud ha hecho al pensamiento moderno es la de intentar darle al concepto de lo inconsciente (que tomó de Eduard von Hartmann, Schopenhauer y Nietzsche) un estatus científico (no compartido por varias ramas de la ciencia y la psicología). Sus conceptos de inconsciente, deseo inconsciente y represión fueron revolucionarios; proponen una mente dividida en capas o niveles, dominada en cierta medida por una voluntad primitiva más allá de la esfera consciente y que se manifiesta en producciones tales como chistes, lapsus, actos fallidos, sueños y síntomas.

 

En su obra más conocida, La interpretación de los sueños (Die Traumdeutung, 1900), Freud explica el argumento para postular el nuevo modelo del inconsciente y desarrolla un método para conseguir el acceso al mismo, tomando elementos de sus experiencias previas.

 

Como parte de su teoría, Freud postula también la existencia de un preconsciente, que describe como la capa entre el consciente y el inconsciente (el término subconsciente es utilizado popularmente, pero no forma parte de la terminología psicoanalítica). La represión, por su parte, tiene gran importancia en el conocimiento de lo inconsciente. De acuerdo con Freud, las personas experimentan a menudo pensamientos y sentimientos que son tan dolorosos que no pueden soportarlos. Freud se refiere a esta idea a lo largo de toda su obra, principalmente en sus Trabajos sobre metapsicología. Estos pensamientos y sentimientos (al igual que los recuerdos asociados a ellos) no pueden, según sostuvo, ser expulsados de la mente, pero sí pueden ser expulsados del consciente para formar parte del inconsciente, manteniendo lo reprimido su efectividad psíquica y retornando en forma de alguna de sus producciones.

 

Aunque a lo largo de su carrera Freud intentó encontrar patrones de represión entre sus pacientes que derivasen en un modelo general para la mente, observó que sus distintos pacientes reprimían hechos diferentes. Advirtió, además, que el proceso de la represión es en sí mismo un acto no consciente (es decir, no ocurriría a través de la intención de los pensamientos o sentimientos conscientes).

 

Freud buscó una explicación a la forma de operar de la mente. Propuso una estructura de la misma dividida en tres partes: el Ello, el Yo y el Superyó:

 

El Ello representa las pulsiones o impulsos primigenios y constituye, según Freud, el motor del pensamiento y el comportamiento humano. Contiene nuestros deseos de gratificación más primitivos.

 

El Superyó, la parte que contrarresta al Ello, representa los pensamientos morales y éticos.

 

El Yo permanece entre ambos, y actúa mediando entre nuestras necesidades primitivas y nuestras creencias éticas y morales. No es sinónimo de la consciencia (existen partes del Yo que son inconscientes). Un Yo saludable proporciona la habilidad para adaptarse a la realidad e interactuar con el mundo exterior de una manera que represente el mejor compromiso entre los deseos y mociones pulsionales del Ello y las demandas restrictivas o punitivas provenientes del Superyó.

 

Freud estaba especialmente interesado en la dinámica de estas tres partes de la mente. Argumentó que esa relación está influenciada por factores o energías innatos, que llamó pulsiones. Describió dos pulsiones antagónicas:

 

Eros o pulsión de vida, una pulsión sexual tendente a la preservación de la vida.

 

Tánatos o pulsión de muerte. Esta última representa una moción agresiva, aunque a veces se resuelve en una pulsión que nos induce a volver a un estado de calma, Principio de nirvana o no existencia, que basó en sus estudios sobre protozoos (Más allá del principio de placer).

 

Freud también sostuvo que la libido madura en los individuos por medio del cambio de su objeto. Argumentó que la sexualidad infantil es “polimórficamente perversa”, en el sentido de que una gran variedad de objetos pueden ser una fuente de placer. Conforme las personas van desarrollándose, van fijándose sobre diferentes objetos específicos en distintas fases:

 

Fase oral, ejemplificada por el placer de los bebés en la lactancia.

 

Fase anal, ejemplificada por el placer de los niños al controlar sus esfínteres.

 

Fase fálica. Propuso entonces que llega un momento en que los niños pasan a una fase donde se fijan en el progenitor de sexo opuesto (complejo de Edipo) y desarrolló un modelo que explica la forma en que encaja este patrón en el desarrollo de la dinámica de la mente. Cada fase es una progresión hacia la madurez sexual, caracterizada por un fuerte Yo y la habilidad para retardar la necesidad de gratificaciones.

 

Período de latencia, período en que se desarrollan fuerzas psíquicas que inhiben el impulso sexual y reducen su dirección.

 

Fase genital, surge en la adolescencia cuando maduran los órganos genitales. Hay un surgimiento de los deseos sexuales y agresivos

 

El modelo psicosexual que desarrolló ha sido criticado desde diferentes frentes. Algunos han atacado la afirmación de Freud sobre la existencia de una sexualidad infantil (e implícitamente la expansión que hizo en la noción de sexualidad). Otros autores, en cambio, consideran que Freud no amplió los conocimientos sobre sexualidad (que tenían antecedentes en la psiquiatría y la filosofía de autores como Schopenhauer); sino que Freud “neurotizó” la sexualidad al relacionarla con conceptos como incesto, perversión y trastornos mentales. Ciencias como la antropología y la sociología argumentan que el patrón de desarrollo propuesto por Freud no es universal ni necesario en el desarrollo de la salud mental, calificándolo de etnocéntrico por omitir determinantes socio-culturales.

 

Freud esperaba probar que su modelo, basado en observaciones de la clase media austríaca, fuese universalmente válido. Utilizó la mitología griega y la etnografía contemporánea como modelos comparativos. Acudió al Edipo Rey de Sófocles para indicar que el ser humano desea el incesto de forma natural y cómo es reprimido ese deseo. El complejo de Edipo fue descrito como una fase del desarrollo psicosexual y de madurez. También se fijó en los estudios antropológicos sobre totemismo, argumentando que reflejan una costumbre ritualizada del complejo de Edipo (Tótem y tabú). Incorporó también en su teoría conceptos de la religión católica y judía; así como principios de la sociedad victoriana sobre represión, sexualidad y moral; y otros de la biología y la hidráulica.

 

Esperaba que su investigación proporcionara una sólida base científica para su método terapéutico. El objetivo de la terapia freudiana o psicoanálisis es, relacionando conceptos de la mente cartesiana y de la hidráulica, mover los pensamientos y sentimientos reprimidos (explicados como una forma de energía) hacia el consciente. Al inicio de sus trabajos con Breuer, Freud pensaba que esto podía realizarse a través de la catarsis y que ello conllevaría automáticamente la cura. Al poco tiempo, sin embargo, Freud abandona ambas ideas en beneficio del método de la asociación libre y de la interpretación de los sueños. Deja con ello atrás también la hipnosis y toda forma de técnica sugestiva, con lo que inaugura la técnica psicoanalítica propiamente dicha, a la que se agrega otro elemento central: a través de la relativamente poca intervención del psicoanalista, que adopta una postura neutral y abstinente, el paciente puede proyectar sus pensamientos y sentimientos sobre él. A través de este proceso, llamado transferencia, el paciente puede reconstruir y resolver conflictos reprimidos (causantes de su enfermedad), especialmente conflictos de la infancia con sus padres.

 

Es menos conocido el interés inicial de Freud por la neurología. En los comienzos de su carrera había investigado la parálisis cerebral. Publicó numerosos artículos médicos en este campo. También mostró que la enfermedad existía mucho antes de que otros investigadores de su tiempo tuvieran noticia de ella y la estudiaran. También sugirió que era erróneo que esta enfermedad, que había descrito William Little (cirujano ortopédico británico), tuviera como causa una falta de oxígeno durante el nacimiento. En cambio, dijo que las complicaciones en el parto eran sólo un síntoma del problema. No fue hasta la década de 1980 cuando sus especulaciones fueron confirmadas por investigadores más modernos.

 

Legado

 

 Reproducción del sillón que ocupaba Sigmund Freud y que le había regalado su hija Mathilde.

 

 

Se conserva en la Casa Museo Freud de Viena y fue confeccionado para un reportaje de la BBC.

 

Las hipótesis y métodos introducidos por Freud fueron polémicos durante su vida y lo siguen siendo en la actualidad, pero pocos discuten su enorme impacto en la psicología y la psiquiatría.

 

Freud desarrolló la llamada “cura del habla” que posibilitaría la mitigación y desaparición de los síntomas histéricos y neuróticos a través de un monólogo sin censura con el analista. Este, ubicado fuera de la vista del analizado, atendería con atención flotante y respetaría la reglas de la neutralidad y abstinencia, es decir, evitando juicios morales o de valor y no entregando satisfacciones sustitutas al analizado.

 

En momentos clave del trabajo asociativo, el analista haría intervenciones para interpretar el material expuesto. En la descripción inicial de la técnica, este proceso no tendría más finalidad que rememorar (hacer conscientes) ideas o recuerdos de eventos que, por ser dolorosos, humillantes o simplemente intolerables para el sujeto, fueron reprimidos en el inconsciente. Trayendo todo este material reprimido a la conciencia se le haría perder su poder patógeno y los síntomas desaparecerían. Este proceso, sobre el papel sencillo, supone un esfuerzo intenso para el analizado, ya que, las mismas fuerzas que posibilitaron la represión hacia el inconsciente de las ideas y recuerdos traumáticos, se opondrían virulentamente a que sean traídos a la conciencia, es decir, a ser recordados. Estas fuerzas que se oponen al avance de la terapia y mejoramiento del analizado son denominadas resistencias.

 

En una época posterior de su trabajo, Freud descubriría que no basta con simplemente «hacer consciente lo inconsciente». En los Nuevos consejos sobre la técnica del psicoanálisis (1914), particularmente en el trabajo de recordar, repetir y reelaborar, introduce el concepto de reelaboración (durcharbeiten) de las resistencias, como otra pieza central del trabajo analítico «…que produce el máximo efecto alterador sobre el paciente y que distingue al tratamiento analítico de todo influjo sugestivo».

 

Los desarrollos teóricos tras la publicación de Más allá del principio del placer en 1920 tendrán nuevas implicaciones para la técnica terapéutica analítica. En esta obra, Freud realiza una redefinición de su primera teoría de las pulsiones e introduce ahora la pulsión de muerte. La inercia del síntoma en la cura analítica queda explicada a partir de allí a través de la compulsión de repetición movilizada por la pulsión de muerte.

 

Finalmente, Freud retoma el tema de la técnica en 1937 en los textos Análisis terminable e interminable (1937) y Construcciones en el análisis (1937) ambos trabajos de tono menos entusiasta (según apunta James Strachey en el prólogo) en los que Freud describe de manera más realista los alcances y limitaciones de la técnica por él desarrollada.

 

Filosofía

 

La obra de Freud tuvo un enorme impacto en las ciencias sociales, especialmente en la Escuela de Frankfurt y la teoría crítica. Además, muchos filósofos han discutido sus teorías y sus implicaciones en el contexto del pensamiento occidental. El modelo de la mente de Freud se considera a menudo un desafío para la filosofía moderna.

 

Teoría política

 

El freudomarxismo, intento de hacer compatibles y complementarias las teorías de S. Freud y Karl Marx.

 

Cultura popular

 

Freud también ha tenido una influencia duradera y de gran alcance en la cultura popular. Muchas de sus ideas generales ganaron su lugar en el pensamiento cotidiano: el “lapsus freudiano”, el “complejo de Edipo”, entre otras.

 

Arte, literatura y cine

 

Las teorías de Freud, así como la de otros psicoanalistas posteriores (especialmente Lacan), se suelen utilizar como marco teórico para analizar obras de arte, literatura y cine. Las distintas interpretaciones freudianas se basan en la visión de Freud del arte como un método efectivo para la sublimación de deseos reprimidos. Freud mismo analizó varias obras literarias desde esta perspectiva, incluyendo a Edipo Rey de Sófocles y Los hermanos Karamázov de Fiódor Dostoyevski. Un análisis freudiano de una obra de arte puede ser enfocado a la psicología de los personajes, del autor o del público.

 

Desde principios del siglo XX las ideas de Freud se han representado con frecuencia de forma explícita o implícita en corrientes del arte, la literatura y el cine. Entre las figuras más notorias con influencias freudianas están André Bretón, Luis Buñuel, Salvador Dalí y Alfred Hitchcock y el anime Neon Genesis Evangelion.

 

En 1924 Freud declinó la oferta de 25 000 dólares que el editor del Chicago Tribune le propuso por analizar a un  acusado en un sensacionalista juicio de homicidio. Asimismo, en 1925 volvería a rechazar esta vez el  ofrecimiento de 100 000 dólares que le haría Samuel Goldwyn por colaborar en una historia de amor acerca  Sigmund Freud.

 

Marco Antonio y Cleopatra.

 

Stefan Zweig y Edward James visitaron a Freud en Londres el 19 de julio de 1938. Los acompañaba Salvador Dalí, quien hizo un bosquejo de Freud para un cuadro.

 

Sigmund Freud fue portada de la revista Time el 27 de octubre de 1924.

 

Críticas

 

Desde el punto de vista de la medicina, la teoría y práctica freudiana han sido sustituidas por los descubrimientos empíricos a lo largo de los años. La psiquiatría y la psicología como ciencias rechazan hoy la mayor parte del trabajo de Freud. Sin embargo, muchas personas continúan aprendiendo y practicando el psicoanálisis freudiano tradicional. En el ámbito del psicoanálisis moderno, la palabra de Freud sigue ocupando un lugar determinante, aunque sus teorías aparecen reinterpretadas por autores como Sándor Ferenczi, Jacques Lacan, Melanie Klein y Wilfred Bion. Sigmund Freud y sus teorías han recibido gran cantidad de críticas por parte de diversos autores, además del rechazo por movimientos feministas por explicar a la mujer como un hombre sin falo y su concepto de envidia del pene[cita requerida]

 

Infalsabilidad

 

Karl Popper lo critica en su trabajo sobre la filosofía de la ciencia por basar su teoría en hipótesis no falsables y por replantear la evidencia cuando no confirma las hipótesis recurriendo a lo infalsable. En su modelo de demarcación de la ciencia, Karl Popper tomó al psicoanálisis como ejemplo de seudociencia, en contraste con la teoría de la relatividad de Albert Einstein. Popper observó que mientras las condiciones de refutación de las hipótesis de Einstein estaban determinadas con precisión y Einstein estaba dispuesto a empezar de nuevo si la evidencia no las sustentaba, las teorías de Sigmund Freud eran infalsables y le permitían reinterpretar la evidencia para mantener las hipótesis pese a la falta de sustento empírico. Adolf Grünbaum considera que el psicoanálisis sólo es infalsable en la situación analítica por la relación circular que genera en las explicaciones sobre deseos inconscientes. Grünbaum considera que la teoría sí puede ser falsada y que resulta ser falsa.

 

Inefectividad del tratamiento

 

En la década de los años 60, Hans Eysenck recopiló y criticó todos los estudios existentes sobre la efectividad del psicoanálisis. El resultado fue que el tratamiento psicoanalítico no supone ninguna mejora sobre la tasa de remisión espontánea (sin tratamiento) de las neurosis. Eysenck afirmó que Freud «fue, sin duda, un genio; no de la ciencia, sino de la propaganda; no de la prueba rigurosa, sino de la persuasión».

 

Freud es criticado también por varios autores por haber falseado los resultados de sus investigaciones. Historiadores y periodistas han mostrado que hay una gran divergencia entre la evolución de los casos clínicos tal como Freud los relata en sus textos y los casos reales. Uno de los casos más famosos es el de Serguéi Pankéyev (el hombre de los lobos), investigado por la periodista Karin Obholzer, quien habría demostrado que Pankejeff jamás se curó.

 

Homosexualidad como «perversión»

 

Las minorías sexuales critican también su teoría por considerar la homosexualidad como una «perversión sexual». No obstante, el término «perversión» dentro del marco teórico freudiano no lleva una carga peyorativa, sino que refiere a cualquier práctica sexual que se “desvíe” o aparte del objetivo de la reproducción, siendo de esta manera un concepto teórico despojado de todo juicio moral.

 

El gran impacto cultural de las teorías de Freud sobre el desarrollo psicosexual y posiblemente una falta de rigor u objetividad en su interpretación popularizó la idea de la homosexualidad como una enfermedad, aumentando en la primera mitad del siglo XX la internación de homosexuales en institutos de salud mental. El tratamiento psicoanalítico fue utilizado durante varias décadas para intentar curar la homosexualidad, promoviendo el surgimiento de varias psicoterapias con este mismo objetivo que se basan en algunas de sus teorías.

 

Sin embargo, es necesario aclarar que el mismo Freud sostuvo realmente en muchos de sus trabajos explicaciones acerca de la «inversión sexual» como el resultado de una «elección de objeto», que no demanda un juicio moral o ético ni el veredicto de «sanidad o insanidad» al sujeto, y tomando como ejemplo a los antiguos griegos y a grandes figuras de la historia, exime de culpas a los homosexuales limitándose a advertirles sobre los problemas que pueden tener en sociedades cuyos cánones morales les son adversos.

 

Inmutabilidad del complejo de Edipo

 

El antropólogo Bronisław Malinowski, como resultado de su importante investigación de campo en las Islas Trobriand, criticó la tesis freudiana acerca de la inmutabilidad del complejo de Edipo, al mismo tiempo que su origen biológico. Freud había propuesto la existencia del complejo en todas las sociedades humanas en su obra Tótem y tabú. Malinowski intentó refutar esta percepción ortodoxa, rechazando el modelo darwiniano evolucionista sobre el cual Freud fundamentó su ensayo antropológico. La controversia más conflictiva no fue directamente con Freud, sino que se desarrolló entre Malinowski y Ernest Jones.

 

Fundamentó su postura estudiando la estructura matrilineal de los trobiandeses la presencia de las madres en la vida de los niños era bastante reducida (dado que las mujeres eran quienes llevaban a cabo las actividades económicas) y que los padres tampoco poseían un papel importante en la sociedad, ni se les reconocía su papel en la procreación.

 

Las funciones de uno y otro progenitor pues, eran realizados por las hermanas mayores y por los tíos maternos de los niños. En esta constelación desarrollaban, generalmente, fantasías sexuales hacia sus hermanas, en tanto que odio hacia los tíos maternos. El libro en el que Malinowski expone sus resultados de campo y su crítica a la inmutabilidad del Edipo se titula Sexo y represión en la sociedad primitiva.

 

La crítica de Malinowski no niega la existencia del complejo como conflicto nuclear del sujeto, sino la universalidad de la disposición del complejo de Edipo al que se refería Freud (en el que la madre era objeto de deseo sexual y el padre de odio por parte del niño), modelo éste que asociaba con la sociedad austríaca. Por su parte, Malinowski sostenía que pueden existir múltiples variantes en dependencia de las relaciones de parentesco que imperen en cada sociedad particular. Esta hipótesis es compartida con distintas corrientes actuales del psicoanálisis que consideran el Edipo, tal como lo describió Freud, el característico de su época y sociedad, y que la estructura edípica puede mantenerse aunque roten los lugares y funciones de quienes ocupan esos lugares (familias monoparentales, familiascon padres del mismo sexo y otras versiones modernas de las familias).

 

Algunos pacientes de Freud

 

Freud utilizó seudónimos en sus historias clínicas. Muchas de las personas identificadas sólo por seudónimos fueron rastreados hasta su verdadera identidad por Peter Swales. Algunos pacientes conocidos por seudónimos fueron:

 

Anna O. (Bertha Pappenheim, 1859-1936).

 

Cäcilie M. (Anna von Lieben);

 

Dora (Ida Bauer, 1882-1945);

 

Frau Emmy von N. (Fanny Moser);

 

Fräulein Elisabeth von R. (Ilona Weiss);

 

Fräulein Katharina (Aurelia Kronich);

 

Fräulein Lucy R.;

 

El pequeño Hans (Herbert Graf, 1903-1973);

 

El hombre de las ratas (Ernst Lanzer, 1878-1914);

 

El hombre de los lobos (Serguéi Pankéyev, 1887-1979).

 

Otros pacientes famosos incluyen:

 

H.D. (1886-1961);

 

Emma Eckstein (1865-1924);

 

Gustav Mahler (1860-1911), con quien Freud tuvo solo una única, extensa consulta;

 

La princesa Marie Bonaparte.

 

Personas cuyas observaciones psicoanalíticas fueron publicadas, pero que no fueron pacientes, incluyeron:

 

Daniel Paul Schreber (1842-1911), en su obra Puntualizaciones psicoanalíticas sobre un caso de paranoia (Dementia paranoides) descrito autobiográficamente;

 

Giordano Bruno;

 

Woodrow Wilson (1856-1924), de quien Freud fue coautor de un análisis con el escritor principal William Bullitt;

 

Miguel Ángel, que Freud analizó en su ensayo El Moisés de Miguel Ángel;

 

Leonardo da Vinci, analizado en la obra de Freud Un recuerdo infantil de Leonardo da Vinci;

 

Moisés, en su obra Moisés y la religión monoteísta;

 

Fiódor Dostoyevski, en su artículo Dostoievski y el parricidio, publicado en 1928;

 

Josef Popper-Lynkeus, en la obra de Freud Josef Popper-Lynkeus y la teoría del sueño

 

Obras completas de Sigmund Freud.

 

 

Volumen I – Publicaciones prepsicoanalíticas y manuscritos inéditos en vida de Freud (1886-1899) {ISBN 978-950-518-577-1}

 

Informe sobre mis estudios en París y Berlín (1956 [1886])

 

Prólogo a la traducción de J.-M. Charcot, Leçons sur les maladies du système nerveux (1886)

 

Observación de un caso severo de hemianestesia en un varón histérico (1886)

 

Dos breves reseñas bibliográficas (1887)

 

Histeria(1888)

 

Trabajos sobre hipnosis y sugestión (1888-92)

 

Prólogo a la traducción de H. Bernheim, De la suggestion (1888 [1888-89])

 

 Reseña de August Forel, Der Hypnotismus (1889)

 

Tratamiento psíquico (tratamiento del alma) (1890)

 

Hipnosis (1891)

 

Un caso de curación por hipnosis (1892-93)

 

Prólogo y notas de la traducción de J.-M. Charcot, Leçons du mardi de la Salpêtrière (1887-88) (1892-94)

 

Bosquejos de la “Comunicación preliminar” de 1893 (1940-41 [1892])

 

Algunas consideraciones con miras a un estudio comparativo de las parálisis motrices orgánicas e histéricas (1893 [1888-93])

 

Fragmentos de la correspondencia con Fliess (1950 [1892-99])

 

Proyecto de psicología (1950 [1895])

 

Volumen II – Estudios sobre la histeria (1893-1895) {ISBN 978-950-518-578-8}

 

Estudios sobre la histeria (Breuer y Freud) (1893-95)

 

Sobre el mecanismo psíquico de fenómenos histéricos: comunicación preliminar (Breuer y Freud) (1893)

 

Historiales clínicos (Breuer y Freud)

 

Parte teórica (Breuer)

 

Sobre la psicoterapia de la histeria (Freud)

 

Apéndice A. Cronología del caso de la señora Emmy von N.

 

Apéndice B. Escritos de Freud que versan predominantemente sobre la histeria de conversión

 

Volumen III – Primeras publicaciones psicoanalíticas (1893-1899) {ISBN 978-950-518-579-5}

 

Prólogo a Sammlung kleiner Schriften zur Neurosenlehre aus den Jahren 1893-1906 (1906)

 

Charcot (1893)

 

Sobre el mecanismo psíquico de fenómenos histéricos (1893)

 

Las neuropsicosis de defensa (Ensayo de una teoría psicológica de la histeria adquirida, de muchas fobias y representaciones obsesivas, y de ciertas psicosis alucinatorias) (1894)

 

Obsesiones y fobias. Su mecanismo psíquico y su etiología (1895 [1894])

 

Sobre la justificación de separar de la neurastenia un determinado síndrome en calidad de “neurosis de angustia” (1895 [1894])

 

A propósito de las críticas a la “neurosis de angustia” (1895)

 

La herencia y la etiología de las neurosis (1896)

 

Nuevas puntualizaciones sobre las neuropsicosis de defensa (1896)

 

La etiología de la histeria (1896)

 

Sumario de los trabajos científicos del docente adscrito Dr. Sigm. Freud, 1877-1897

 

La sexualidad en la etiología de las neurosis (1898)

 

Sobre el mecanismo psíquico de la desmemoria (1898)

 

Sobre los recuerdos encubridores (1899)

 

Noticia autobiográfica (1901 [1899])

 

Volumen IV – La interpretación de los sueños (I) (1900) {ISBN 978-950-518-580-1}

 

La interpretación de los sueños (1900 [1899])

 

La bibliografía científica sobre los problemas del sueño

 

Apéndice de 1909

 

Apéndice de 1914

 

El método de la interpretación de los sueños. Análisis de un sueño paradigmático

 

El sueño es un cumplimiento de deseo

 

La desfiguración onírica

 

El material y las fuentes del sueño

 

El trabajo del sueño

 

Volumen V – La interpretación de los sueños (II) y Sobre el sueño (1900-1901) {ISBN 978-950-518-581-8}

 

La interpretación de los sueños (continuación)

 

El trabajo del sueño (continuación)

 

Sobre la psicología de los procesos oníricos

 

Apéndice A. Una premonición onírica cumplida

 

Sobre el sueño (1901)

 

Apéndice B. Escritos de Freud que versan predominantemente o en gran parte sobre el sueño

 

Volumen VI – Psicopatología de la vida cotidiana (1901) {ISBN 978-950-518-582-5}

 

Psicopatología de la vida cotidiana (Sobre el olvido, los deslices en el habla, el trastrocar las cosas confundido, la superstición y el error) (1901)

 

Volumen VII – Tres ensayos de teoría sexual, y otras obras (1901-1905), «Fragmento de análisis de un caso de histeria» (Caso «Dora») {ISBN 978-950-518-583-2}

 

Fragmento de análisis de un caso de histeria (1905 [1901])

 

Tres ensayos sobre teoría sexual (1905)

 

Las aberraciones sexuales

 

La sexualidad infantil

 

Las metamorfosis de la pubertad

 

Resumen

 

Apéndice. Escritos de Freud que versan predominantemente o en gran parte sobre la sexualidad

 

Colaboraciones para Neue Freie Presse (1903-04)

 

El método psicoanalítico de Freud (1904 [1903])

 

Sobre psicoterapia (1905 [1904])

 

Mis tesis sobre el papel de la sexualidad en la etiología de las neurosis (1906 [1905])

 

Personajes psicopáticos en el escenario (1942 [1905 o 1906])

 

Volumen VIII – El chiste y su relación con lo inconsciente (1905) {ISBN 978-950-518-584-9}

 

El chiste y su relación con lo inconsciente (1905)

 

Parte analítica

 

Parte sintética

 

Parte teórica

 

Apéndice. Los acertijos de Franz Brentano

 

Volumen IX – El delirio y los sueños en la «Gradiva» de W. Jensen, y otras obras (1906-1908) {ISBN 978-950-518-585-6}

 

El delirio y los sueños en la “Gradiva” de W. Jensen (1907 [1906])

 

La indagatoria forense y el psicoanálisis (1906)

 

Acciones obsesivas y prácticas religiosas (1907)

 

El esclarecimiento sexual del niño (Carta abierta al doctor M. Fürst) (1907)

 

El creador literario y el fantaseo (1908 [1907])

 

Las fantasías histéricas y su relación con la bisexualidad (1908)

 

Carácter y erotismo anal (1908)

 

La moral sexual “cultural” y la nerviosidad moderna (1908)

 

Sobre las teorías sexuales infantiles (1908)

 

Apreciaciones generales sobre el ataque histérico (1909 [1908])

 

La novela familiar de los neuróticos (1909 [1908])

 

Escritos breves (1906-09)

 

Volumen X – «Análisis de la fobia de un niño de cinco años» y «A propósito de un caso de neurosis obsesiva» (1909) {ISBN 978-950-518-586-3}

 

Análisis de la fobia de un niño de cinco años (1909)

 

Introducción

 

Historial clínico y análisis

 

Epicrisis

 

Apéndice al análisis del pequeño Hans (1922)

 

A propósito de un caso de neurosis obsesiva (1909)

 

Del historial clínico

 

Sobre la teoría

 

Anexo. Apuntes originales sobre el caso de neurosis obsesiva.

 

Apéndice. Algunos escritos de Freud que se ocupan de la angustia y la fobias en los niños y de la neurosis obsesiva

 

Volumen XI – Cinco conferencias sobre Psicoanálisis, Un recuerdo infantil de Leonardo da Vinci, y otras obras (1910) {ISBN 978-950-518-587-0}

 

Cinco conferencias sobre psicoanálisis (1910 [1909])

 

Apéndice. Obras de divulgación del psicoanálisis escritas por Freud

 

Un recuerdo infantil de Leonardo da Vinci (1910)

 

Las perspectivas futuras de la terapia psicoanalítica (1910)

 

Sobre el sentido antitético de las palabras primitivas (1910)

 

Sobre un tipo particular de elección de objeto en el hombre (Contribuciones a la psicología del amor, I) (1910)

 

Sobre la más generalizada degradación de la vida amorosa (Contribuciones a la psicología del amor, II) (1912)

 

El tabú de la virginidad (Contribuciones a la psicología del amor, III) (1918 [1917])

 

La perturbación psicógena de la visión según el psicoanálisis (1910)

 

Sobre el psicoanálisis “silvestre” (1910)

 

Escritos breves (1910)

 

Volumen XII – Trabajos sobre técnica psicoanalítica, y otras obras (1911-1913), «Sobre un caso de paranoia descrito autobio-gráficamente (Caso Schreber) {ISBN 978-950-518-588-7}

 

Puntualizaciones psicoanalíticas sobre un caso de paranoia (Dementia paranoides) descrito autobiográficamente (1911 [1910])

 

Apéndice (1912 [1911])

 

Trabajos sobre técnica psicoanalítica (1911-1915 [1914])

 

El uso de la interpretación de los sueños en el psicoanálisis (1911)

 

Sobre la dinámica de la trasferencia (1912)

 

Consejos al médico sobre el tratamiento psicoanalítico (1912)

 

Sobre la iniciación del tratamiento (Nuevos consejos sobre la técnica del psicoanálisis, I) (1913)

 

Recordar, repetir y reelaborar (Nuevos consejos sobre la técnica del psicoanálisis, II) (1914)

 

Puntualizaciones sobre el amor de trasferencia (Nuevos consejos sobre la técnica del psicoanálisis, III) (1915 [1914])

 

Apéndice a los “Trabajos sobre técnica psicoanalítica”

 

Sueños en el folclore (Freud y Oppenheim) (1958 [1911])

 

Sobre psicoanálisis (1913 [1911])

 

Formulaciones sobre los dos principios del acaecer psíquico (1911)

 

Sobre los tipos de contracción de neurosis (1912)

 

Contribuciones para un debate sobre el onanismo (1912)

 

Nota sobre el concepto de lo inconsciente en psicoanálisis (1912)

 

Un sueño como pieza probatoria (1913)

 

Materiales del cuento tradicional en los sueños (1913)

 

El motivo de la elección del cofre (1913)

 

Dos mentiras infantiles (1913)

 

La predisposición a la neurosis obsesiva. Contribución al problema de la elección de neurosis (1913)

 

Introducción a Oskar Pfister, Die Psychanalytische Methode (1913)

 

Prólogo a la traducción al alemán de J. G. Bourke, Scatologic Rites of All Nations (1913)

 

Escritos breves (1911-13)

 

Volumen XIII – Tótem y tabú, y otras obras (1913-1914) {ISBN 978-950-518-589-4}

 

Tótem y tabú. Algunas concordancias en la vida anímica de los salvajes y de los neuróticos (1913 [1912])

 

Apéndice. Escritos de Freud que versan sobre antropología social, mitología e historia de las religiones

 

El interés por el psicoanálisis (1913)

 

Experiencias y ejemplos extraídos de la práctica analítica (1913)

 

Acerca del fausse reconnaissance (“déjà raconté”) en el curso del trabajo psicoanalítico (1914)

 

El Moisés de Miguel Ángel (1914)

 

Apéndice (1927)

 

Sobre la psicología del colegial (1914)

 

Volumen XIV – Trabajos sobre metapsicología, y otras obras (1914-1916), «Contribución a la historia del movimiento psicoanalítico» {ISBN 978-950-518-590-0}

 

Contribución a la historia del movimiento psicoanalítico (1914)

 

Introducción del narcisismo (1914)

 

Trabajos sobre metapsicología [1915]

 

Pulsiones y destinos de pulsión (1915)

 

La represión (1915)

 

Lo inconsciente (1915)

 

Complemento metapsicológico a la doctrina de los sueños (1917 [1915])

 

Duelo y melancolía (1917 [1915])

 

Apéndice a los “Trabajos sobre metapsicología”

 

Un caso de paranoia que contradice la teoría psicoanalítica (1915)

 

De guerra y muerte. Temas de actualidad (1915)

 

La transitoriedad (1916 [1915])

 

Algunos tipos de carácter dilucidados por el trabajo psicoanalítico (1916)

 

Escritos breves (1915-16)

 

Volumen XV – Conferencias de introducción al psicoanálisis (Partes I y II) (1915-1916) {ISBN 978-950-518-591-7}

 

Conferencias de introducción al psicoanálisis (1916-17 [1915-17])

 

Prólogo [1917]

 

Prólogo a la traducción al hebreo [1930]

 

Parte I. Los actos fallidos (1916 [1915])

 

Parte II. El sueño (1916 [1915-16])

 

Volumen XVI – Conferencias de introducción al psicoanálisis (Parte III) (1916-1917) {ISBN 978-950-518-592-4}

 

Parte III. Doctrina general de las neurosis (1917 [1916-17])   

 

Volumen XVII – «De la historia de una neurosis infantil» (Caso del «Hombre de los lobos»), y otras obras (1917-1919) {ISBN 978-950-518-593-1}

 

De la historia de una neurosis infantil (1918 [1914])

 

Apéndice. Historiales clínicos más extensos de Freud

 

Sobre las trasposiciones de la pulsión, en particular del erotismo anal (1917)

 

Una dificultad del psicoanálisis (1917 [1916])

 

Un recuerdo de infancia en Poesía y verdad (1917)

 

Nuevos caminos de la terapia psicoanalítica (1919 [1918])

 

¿Debe enseñarse en psicoanálisis en la universidad? (1919 [1918])

 

“Pegan a un niño”. Contribución al conocimiento de la génesis de las perversiones sexuales (1919)

 

Introducción a Zur Psychoanalyse der Kriegsneurosen (1919)

 

Apéndice. Informe sobre la electroterapia de los neuróticos de guerra (1955 [1920])

 

Lo ominoso (1919)

 

Escritos breves (1919)

 

Volumen XVIII – Más allá del principio de placer, Psicología de las masas y análisis del yo, y otras obras (1920-1922) {ISBN 978-950-518-594-8}

 

Más allá del principio de placer (1920)

 

Psicología de las masas y análisis del yo (1921)

 

Sobre la psicogénesis de un caso de homosexualidad femenina (1920)

 

Psicoanálisis y telepatía (1941 [1921])

 

Sueño y telepatía (1922)

 

Sobre algunos mecanismos neuróticos en los celos, la paranoia y la homosexualidad (1922 [1921])

 

Dos artículos de enciclopedia: “Psicoanálisis” y “Teoría de la libido” (1923 [1922])

 

Escritos breves (1920-22)    

 

Volumen XIX – El yo y el ello, y otras obras (1923-1925) {ISBN 978-950-518-595-5}

 

El yo y el ello (1923)

 

Una neurosis demoníaca en el siglo XVII (1923 [1922])

 

Observaciones sobre la teoría y la práctica de la interpretación de los sueños (1923 [1922])

 

Algunas notas adicionales a la interpretación de los sueños en su conjunto (1925)

 

La organización genital infantil (Una interpolación en la teoría de la sexualidad) (1923)

 

Neurosis y psicosis (1924 [1923])

 

El problema económico del masoquismo (1924)

 

El sepultamiento del complejo de Edipo (1924)

 

La pérdida de realidad en la neurosis y la psicosis (1924)

 

Breve informe sobre el psicoanálisis (1924 [1923])

 

Las resistencias contra el psicoanálisis (1925 [1924])

 

Nota sobre la “pizarra mágica” (1925 [1924])

 

La negación (1925)

 

Algunas consecuencias psíquicas de la diferencia anatómica entre los sexos (1925)

 

Josef Popper-Lynkeus y la teoría del sueño (1923)

 

Escritos breves (1923-25)

 

Volumen XX – Presentación autobiográfica, Inhibición, síntoma y angustia, ¿Pueden los legos ejercer el análisis?, y otras obras (1925-1926) {ISBN 978-950-518-596-2}

 

Presentación autobiográfica (1925 [1924])

 

Inhibición, síntoma y angustia (1926 [1925])

 

¿Pueden los legos ejercer el análisis? Diálogos con un juez imparcial (1926)

 

Psicoanálisis (1926)

 

Alocución ante los miembros de la Sociedad B’nai B’rith (1941 [1926])

 

Escritos breves (1926)

 

Volumen XXI – El porvenir de una ilusión, El malestar en la cultura, y otras obras (1927-1931) {ISBN 978-950-518-597-9}

 

El porvenir de una ilusión (1927)

 

El malestar en la cultura (1930 [1929])

 

Fetichismo (1927)

 

El humor (1927)

 

Una vivencia religiosa (1928 [1927])

 

Dostoievski y el parricidio (1928 [1927])

 

Carta a M. Leroy sobre un sueño de Descartes (1929)

 

Premio Goethe (1930)

 

Tipos libidinales (1931)

 

Sobre la sexualidad femenina (1931)

 

Escritos breves (1929-31)

 

Volumen XXII – Nuevas conferencias de introducción al psicoanálisis, y otras obras (1932-1936) {ISBN 978-950-518-598-6}

 

Nuevas conferencias de introducción al psicoanálisis (1933 [1932])

 

Sobre la conquista del fuego (1932 [1931])

 

¿Por qué la guerra? (Einstein y Freud) (1933 [1932])

 

Mi contacto con Josef Popper-Lynkeus (1932)

 

Carta a Romain Rolland (Una perturbación del recuerdo en la Acrópolis) (1936)

 

Escritos breves (1932-36)

 

Volumen XXIII – Moisés y la religión monoteísta, Esquema del psicoanálisis, y otras obras (1937-1939) {ISBN 978-950-518-599-3}

 

Moisés y la religión monoteísta (1939 [1934-38])

 

Esquema del psicoanálisis (1940 [1938])

 

Análisis terminable e interminable (1937)

 

Construcciones en el análisis (1937)

 

La escisión del yo en el proceso defensivo (1940 [1938])

 

Algunas lecciones elementales sobre psicoanálisis (1940 [1938])

 

Comentario sobre el antisemitismo (1938)

 

Escritos breves (1937-38)

 

Volumen XXIV – Índices y bibliografías {ISBN 978-950-518-600-6} José Luis Etcheverry. Sobre la versión castellana {ISBN 978-950-518-576-4}

 

Frases Célebres de Sigmund Freud

 

“Así como al jinete, si quiere permanecer sobre el caballo, a menudo no le queda otro remedio que conducirlo a donde este quiere ir , también el yo suele trasponer en acción la voluntad del ello como si fuera la suya propia” Nota: Refiriéndose a al control del yo sobre el ello y viceversa siendo el yo el jinete y el ello el caballo.

 

“Cada uno de nosotros tiene a todos como mortales  menos a sí mismo.”

 

“Cualquiera que despierto se comportase como lo hiciera en sueños sería tomado por loco.”

 

“Deseos de eliminar al padre de suplantarlo tomando como esposa a la madre.” Nota: Al mencionar el complejo de Edipo.

 

“El Dios de cada persona resulta psicológicamente el padre transfigurado, es decir, nuestra experencia vital con el padre la sublimamos y la proyectamos en la divinización paterna.”

 

“El niño va del chupeteo al onanismo” Nota: De amamantar el pecho de su madre a masturbarse.

 

“El primer humano que insultó a su enemigo en vez de tirarle una piedra fue el fundador de la civilización”

 

“El que ama, se hace humilde. Aquellos que aman, por decirlo de alguna manera, renuncian a una parte de su narcisismo.”

 

“En la infancia el clítoris de la niña desempeña enteramente el papel del pene” Nota: Al referirse al complejo de castración.

 

…en todo ser humano hay deseos que no querría comunicar a otros, y deseos que no quiere confesarse a sí mismo.

 

“Existe una manera de presentar la causa propia tratando al público con tal frialdad y condescendencia que no pueda menos que notar que aquello no se hace para complacerlo. El principio debe ser siempre no hacer concesiones a quienes no tienen nada que dar pero todo que ganar de nosotros. Podemos esperar a que supliquen de rodillas, aun si tardan mucho en hacerlo.” 

 

“He aquí la gran incógnita que no he podido resolver, a pesar de mis treinta años de investigación sobre el alma femenina: ¿Qué es lo que quiere la mujer?”

 

“He sido un hombre afortunado en la vida: nada me fue fácil.”

 

“La ciencia  moderna aún no ha producido un medicamento tranquilizador tan eficaz como lo son unas pocas palabras bondadosas.”

 

“La civilización está permanentemente amenazada por la desintegración debido a la hostilidad primaria del hombre.”

 

“La incapacidad para tolerar la ambigüedad es la raíz de todas las neurosis

 

“La interpretación del sueño es la vía regia hacia el conocimiento de lo inconsciente.”

 

“La religión es comparable con la neurosis infantil.”

 

“La religión es una ilusión que deriva su fuerza del hecho de que satisface nuestros deseos instintivos.”

 

“La represión se contrapone al yo, y se plantea la tarea de cancelar las resistencias que el yo exterioriza a ocuparse de lo reprimido.”

 

“La tensión entre las exigencias de la conciencia moral y las operaciones del yo es sentida como sentimiento de culpa”

 

“La transposición así cumplida del libido de objeto en libido narcisista conlleva manifiestamente, una resignación de las metas sexuales, una desexualización y , por lo tanto, una suerte de sublimación.”

 

“La voz del intelecto es callada, pero no ceja hasta conquistar una audiencia y, en última instancia, después de interminables repudios consigue su objetivo. Es éste uno de los pocos aspectos en los que cabe cierto optimismo sobre el futuro de la humanidad.” Nota: En El porvenir de una ilusión.

 

“Las primeras nociones de la sexualidad aparecen en el lactante.”

 

“Llamamos perversa a una práctica sexual cuando se ha renunciado a la meta de la  reproducción y se persigue la ganancia del placer como meta autónoma.”

 

“Los buenos son los que se contentan con soñar aquello que los malos hacen realidad.”

 

“Los sentimientos de “amor y temor de Dios” no tienen su origen en Dios, sino en los seres humanos. Son sentimientos de frustración dirigidos por el hombre a un ser imaginario que pretende que sea su padre.”

 

“Lo mejor es enemigo de lo bueno.”

 

“Lo que distingue a una sugestión de otros tipos de influencia psíquica, como una orden o la transmisión de una noticia o instrucción, es que en el caso de la sugestión se estimula en la mente de otra persona una idea cuyo origen no se examina, sino que se acepta como si hubiera brotado en forma espontánea en esa mente.”

 

“¡Menudo progreso hemos logrado! En la Edad Media, me hubieran quemado. Ahora les basta con quemar mis libros.”

 

“Muy antiguas eras tienen una inmensa, y a menudo desconcertante, atracción para la imaginación de los hombres. Cada vez que ellos están insatisfechos con sus circunstancias presentes, dan la espalda al pasado y esperan ser capaces de probar la veracidad del sueño inagotable de una edad de oro. Problablemente aún estén bajo el hechizo de su infancia, presentada por su memoria, en absoluto imparcial, como un periodo de dicha ininterrumpida.”

 

“Ningún crítico es más capaz que yo de percibir claramente la desproporción que existe entre los problemas y la solución que les aporto.”

 

“Nos moriremos todos, pero nuestras obras permanecerán.”

 

“Por primera vez el niño debe intercambiar placer por dignidad social.” Nota: Al no dejar que juegue con su excremento.

 

“Representación de una organización coherente de los procesos anímicos en una persona, y la llamamos su yo

 

…”De este yo depende la conciencia; él gobernará los accesos a la motilidad, vale decir: a la descarga de las excitaciones en el mundo exterior.”

 

“Sería muy simpático que existiera Dios, que hubiese creado el mundo y fuese una benevolente providencia; que existieran un orden moral en el universo y una vida futura; pero es un hecho muy sorprendente el que todo esto sea exactamente lo que nosotros nos sentimos obligados a desear que exista.”

 

“Si dos individuos están siempre de acuerdo en todo, puedo asegurar que uno de los dos piensa por ambos.”

 

“Si un tal objeto sexual es resignado, porque parece que debe serlo o porque no hay otro remedio, no es raro que a cambio sobrevenga la alteración del yo que es preciso describir como erección del objeto en el yo, lo mismo que en la melancolía; todavía no nos resultan familiares las circunstancias de esta sustitución”.

 

“Sólo la propia y personal experiencia hace al hombre sabio.”

 

“Todo chiste, en el fondo, encubre una verdad.”

 

“Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla.”

 

“Uno puede defenderse de los ataques; contra el elogio se está indefenso.”

 

“Una vez que el primer hombre hubo descubierto la posibilidad de mejorar su destino en la tierra estaba literalmente en sus manos, mediante el trabajo, no puede haberle resultado indiferente el que otro hombre trabajara con el o contra el. El otro hombre adquirió para el, el valor de un compañero de trabajo con quien resultaba útil convivir”

 

“Si no puedo mover el cielo, agitaré el mundo subterraneo” Nota: Frase original de Virgilio.

 

Wo Es war soll Ich werden“. Traducción aproximada: “Donde ello era yo allí devendré”. Nota: “Es” /ello/ es uno de los modos de llamar al inconsciente en alemán.

 

“La escritura es, originalmente, el lenguaje del ausente.”

 

Compilación de datos por : María Teresa Vallejo Laso

Fotos: Casa Museo de Sigmund Freud en Viena        

 

 

 

 

 

 

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