Ansiedad

La característica principal del Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG) es tener una preocupación y ansiedad excesivas y persistentes (al menos 6 meses) y difíciles de controlar. Puede definirse la preocupación como una cadena de pensamientos con carga afectiva negativa y relativamente incontrolable que está orientada hacia un peligro futuro que es percibido como incontrolable. Las personas con ansiedad se preocupan por cosas que es improbable que sucedan o que, si ocurren, son mucho más manejables y menos dramáticas de lo que ellos piensan. Los pacientes con ansiedad presentan preocupaciones relativamente constantes y, por lo general, únicamente suelen ser capaces de dejar de lado un tema de preocupación, ante la aparición de un nuevo tema de preocupación. Las áreas más comunes de preocupación suelen hacer referencia a circunstancias de la vida diaria como la familia, los amigos, el dinero, el trabajo, los estudios, el manejo de la casa y la salud. Las personas con ansiedad, tienen a darle vueltas en su cabeza a estas cuestiones, siendo incapaces de alcanzar una solución, de tomar decisiones, de llevar a cabo una actuación decisiva y de vivir con relativa tranquilidad con las consecuencias. Suelen darle vueltas y más vueltas a las posibilidades negativas, los errores y equivocaciones potenciales, y los fracasos y dificultades reales e imaginarios.

Los principales síntomas físicos derivados de la ansiedad son: temblores, sacudidas, dolores o entumecimientos musculares, manos frías y húmedas, boca seca, sudoración, náusea o diarrea, polaquiuria, dificultad para tragar o nudo en la garganta y respuestas exageradas de sobresalto.

CRITERIOS PARA EL DIAGNÓSTICO DEL TRASTORNO DE ANSIEDAD

  • Ansiedad y preocupación excesivas (expectación aprensiva) sobre una amplia gama de acontecimientos o actividades (como el rendimiento laboral o escolar), que se prolongan más de 6 meses.
  • Al individuo le resulta difícil controlar este estado de constante preocupación.
  • La ansiedad y preocupación se asocian a tres (o más) de los seis síntomas siguientes (algunos de los cuales han persistido más de 6 meses). Nota: en los niños solo se requiere uno de estos síntomas: (1) inquietud o impaciencia; (2) fatigabilidad fácil; (3) dificultad para concentrarse; (4) irritabilidad; (5) tensión muscular; (6) alteraciones del sueño(dificultad para conciliar o mantener el sueño, o sensación al despertarse de sueño no reparador).
  • La ansiedad, la preocupación o los síntomas físicos provocan malestar clínicamente significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo.
  • Estas alteraciones no se deben a los efectos fisiológicos directos de una sustancia (p.ej. hipertiroidismo) y no aparecen exclusivamente en el transcurso de un trastorno del estado de ánimo, un trastorno psicótico o un trastorno generalizado del desarrollo.

TRATAMIENTO

Se propone un tratamiento combinado para el trastorno de ansiedad que incluye: reestructuración cognitiva, exposición a la preocupación, entrenamiento en relajación y prevención de las conductas de preocupación, organización del tiempo y resolución de problemas

  1. Reestructuración Cognitiva: Se explica el concepto de pensamientos negativos, la influencia de las situaciones en éstos, el impacto de las interpretaciones y predicciones en lo que sentimos y hacemos, y la necesidad de identificar interpretaciones y predicciones específicas para poder cuestionarlas mediante preguntas, imaginación o simulación de situaciones y un autorregistro en el que el sujeto apunta cada vez que experimenta un incremento de ansiedad los siguientes aspectos: evento desencadenante, pensamientos automáticos y ansiedad.
  2. Exposición a la preocupación: (1) identificar las áreas principales de preocupación y ordenarlas comenzando por la menos perturbadora o ansiógena; (2) entrenamiento en imaginación; (3) evocar vívidamente el área de preocupación y pedir al paciente que se concentre en sus pensamientos ansiógenos mientras intenta imaginar la peor consecuencia temida posible de esa área de preocupación.(4) generar en el paciente tantas alternativas como pueda ala peor consecuencia posible
  3. Entrenamiento en relajación: con el fin de reducir los síntomas fisiológicos de la ansiedad y enseñar a discriminar las sensaciones de tensión y relajación en cada grupo muscular. Tras este período se emplean técnicas de profundización de la relajación como la respiración lenta, regular y diafragmática.
  4. Prevención de las conductas de preocupación: mediante la técnica de prueba de hipótesis o experimento conductual.
  5. Organización del tiempo: mediante habilidades para organizar el tiempo y fijar metas tales como (1) Delegar responsabilidades; (2) saber decir “no” (3) ajustarse a los planes previstos mediante el establecimiento de metas diarias.
  6. Resolución de problemas: para facilitar la identificación de soluciones para problemas existentes y favorecer que los sujetos piensen de forma diferente sobre situaciones de su vida, promoviendo la adopción de perspectivas más realistas y menos catastróficas.