Trastorno del Pánico

La característica principal de una crisis de angustia o ataque de pánico es la aparición aislada y temporal de miedo o malestar de carácter intenso, en ausencia de peligro real, que se acompaña de al menos 4 de un total de 13 síntomas somáticos o cognoscitivos.

La crisis se inicia de forma brusca y alcanza su máxima expresión con rapidez (habitualmente en 10 minutos o menos), acompañándose a menudo de una sensación de peligro o de muerte inminente y de una urgente necesidad de escapar. Los 13 síntomas somáticos o cognoscitivos vienen constituidos por palpitaciones, sudación, temblores o sacudidas, sensación de falta de aliento o ahogo, sensación de atragantarse, opresión o malestar torácicos, náuseas o molestias abdominales, inestabilidad o mareo (aturdimiento), desrealización o despersonalización, miedo a perder el control o “volverse loco”, miedo a morir, parestesias y escalofríos o sofocaciones.

Los individuos que solicitan ayuda terapéutica por estas crisis de angustia inesperadas acostumbran a describir el miedo como intenso, y relatan cómo en aquel momento creían estar a punto de morir, perder el control, tener un infarto o un accidente vascular cerebral o “volverse locos”. Describen asimismo un urgente deseo de huir del lugar donde ha aparecido la crisis.

 

Existen tres tipos característicos de crisis deangustia o ataque de pánico:

  1. Inesperadas: no están relacionadas con estímulos situacionales. Se definen como aquellas en las que el individuo no asocia su inicio con un desencadenante situacional externo o interno, es decir, el ataque es percibido como espontáneo y sin ninguna causa.
  2. Situacionales: desencadenadas por estímulos ambientales. Se definen como las que aparecen durante o en anticipación a la exposición a un desencadenante situacional.
  3. Predispuestas por una situación determinada. Son similares a las crisis de angustia situacionales, si bien en ellas no siempre existe esta asociación con el estímulo ni tampoco siempre el episodio aparece inmediatamente después de exponerse a la situación.

La característica clínica más relevante que suelen experimentar los pacientes con ataque de pánico son los síntomas primarios (taquicardia, falta de aire, etc.) capaces de desencadenar el ataque, acompañados, en ocasiones, por otros síntomas menores (temblores, debilidad, etc.) que contribuyen a la consolidación de cogniciones catastrofistas acerca de las consecuencias del ataque. Las personas con pánico presentan características comunes frecuentes, como la hipocondría, la convicción de enfermedad y la presencia de problemas afectivos, elevada incidencia de problemas en el ámbito social y laboral, percepción de incapacidad debida a su problema y estado de ánimo depresivo. Además, las personas con pánico desarrollan ansiedad anticipatoria ante la posibilidad de experimentar nuevos ataques de pánico “miedo al miedo”.

CRITERIOS DIAGNOSTICOS DEL DSM-IV-TR PARA ATAQUE DE PÁNICO

Aparición temporal y aislada de miedo o malestar intensos, acompañada de cuatro  (o más) de los siguientes síntomas, que se inician bruscamente y alcanzan su máxima expresión en los primeros 10 minutos.

  • Palpitaciones, sacudidas del corazón o elevación de la frecuencia cardíaca.
  • Sudación.
  • Temblores o sacudidas.
  • Sensación de ahogo o falta de aliento.
  • Sensación de atragantarse.
  • Opresión o malestar torácico.
  • Náuseas o molestias abdominales.
  • Inestabilidad, mareo o desmayo.
  • Desrealización (sensación de irrealidad) o despersonalización (estar separado de uno mismo).
  • Miedo a perder el control o volverse loco.
  • Miedo a morir.
  • Parestesias (sensación de entumecimiento u hormigueo).
  • Escalofríos o sofocaciones.