Anorexia y Bulimia

La anorexia nerviosa y la bulimia nerviosa son dos trastornos de la conducta alimentaria que están asociados a una idea sobrevalorada de la delgadez, a una excesiva preocupación por el peso y a un miedo desproporcionado a engordar, que alteran las conductas de ingesta y facilitan la aparición de comportamientos anómalos cuya finalidad es evitar la ganancia de peso, a través de los intentos dramáticos que estas personas hacen por controlar su peso y su cuerpo. Por tanto, nos encontramos ante un fenómeno sumamente complejo en el que van a confluir variables sociales, fisiológicas y psicológicas.

La persona con anorexia nerviosa se comporta como un “organismo hambriento”; no come, pero no deja de pensar en qué ha de comer para no engordar. El deseo irrefrenable de seguir adelgazando, incluso aunque esté en un absoluto estado de demacración, es lo que caracteriza a su enfermedad.

Características de la Anorexia

  • Pérdida significativa del peso corporal, que es fruto de la decisión voluntaria de adelgazar y que se consigue con una restricción drástica de la ingesta, especialmente de alimentos calóricos, así como con otro tipo de conductas como ejercicio físico excesivo, vómitos o abuso de laxantes.
  • Intenso miedo a ganar peso, a pesar de que se adelgace
  • Alteración de la imagen corporal, se sobrevaloran las dimensiones del propio cuerpo y se exagera la importancia del cuerpo en la propia valoración, la autoestima depende del cuerpo y la figura
  • Presencia de importantes alteraciones físicas, que afectan de forma especial al eje hipotálamo-hipofisario-gonadal, y que dan lugar  a la aparición de amenorrea en las mujeres y a pérdida del interés y potencia sexual en los varones.

Existen dos subtipos: la anorexia restrictiva y la anorexia bulímica, caracterizándose esta última por episodios de atracones, tanto objetivos (ingiere grandes cantidades de comida), como subjetivos (la persona percibe haberse descontrolado o comido en exceso, a pesar de que la intesta no sea excesiva), que van seguidos de conductas purgativas (vómitos, laxantes, etc.).

CRITERIOS DSM-IV PARA LA ANOREXIA NERVIOSA

  • Rechazo a mantener el peso corporal igual o por encima del valor mínimo normal considerando la edad y la talla (pérdida de peso que da lugar a un peso inferior al 85% del esperable, o fracaso en conseguir el aumento de peso normal durante el periodo de crecimiento, dando como resultado un peso corporal inferior al 85% del peso esperable).
  • Miedo intenso a ganar peso o a convertirse en obeso, incluso estando por debajo del peso normal.
  • Alteración de la percepción del peso o la silueta corporales, exageración de su importancia en la autoevaluación o negación del peligro que comporta el bajo peso corporal
  • En las mujeres pospuberales, presencia de amenorrea; por ejemplo, ausencia de al menos tres ciclos menstruales consecutivos.

Características de la Bulimia Nerviosa

La idea sobrevalorada de alcanzar un peso y una silueta delgada también está presente en los pacientes con Bulimia, quienes están convencidos de que “estar gordo” es horrible y peligroso. Comienzan en un primer momento, con un patrón alimentario de restricción. Sin embargo, esta restricción pronto se ve truncada por la otra queja principal: la pérdida de control sobre su comportamiento alimentario; se sienten impotentes ante este impulso irrefrenable de comer.

Es habitual que los episodios bulímicos se planifiquen, reservando determinados alimentos para cuando puedan atiborrarse sin ser interrumpidos. El alimento ingerido durante los atracones suele ser de alto contenido calórico, precisamente aquello que no se permiten en sus dietas, pudiendo superar entre 3 a 27 veces las calorías recomendadas por día durante estos episodios. La selección del alimento se suele hacer en función de la facilidad de su ingesta y su posterior regurgitación. El atracón suele terminar por dolor abdominal y grandes sentimientos de culpabilidad y repulsa.

 

La bulimia nerviosa se caracteriza por:

  • Presencia de frecuentes episodios en los que la persona ingiere grandes cantidades de alimento en un corto periodo de tiempo (atracones), durante estos episodios el individuo tiene sensación de no poder controlar su conducta, de no poder parar.
  • Estos episodios van seguidos de intensos sentimientos de autorrepulsa y culpa que originan conductas como inducción de vómitos, abuso de purgantes, etc., a través de las cuales el paciente trata de mitigar los efectos del atracón; otra forma de compensar el atracón y que suele utilizarse además de los vómitos y laxantes es la restricción alimentaria, o el ayuno autoimpuesto, aunque éste no suele ser tan drástico como en la anorexia nerviosa.
  • Existe también gran preocupación por la silueta y la pérdida de peso, estando la autoevaluación de la persona altamente determinada por ellos. Sin embargo, estas personas se mantienen con un peso normal en función de su edad y talla. Se distinguen dos subtipos: la bulimia purgativa, en la que domina el uso de vómitos y laxantes para compensar el atracón, y la bulimia no purgativa en la que se usan otras conductas diferentes al vómito o al uso de laxantes para mitigar los atracones (ayuno, ejercicio físico, etc.).

CRITERIOS DIAGNOSTICOS DSM-IV PARA LA BULIMIA NERVIOSA

  1. Presencia de atracones recurrentes. Un atracón se caracteriza por:
    • Ingesta de alimento en un corto espacio de tiempo (ej. 2 horas) en cantidad superior a la que la mayoría de las personas ingerirían en un periodo de tiempo similar y en las mismas circunstancias.
    • Sensación de falta de control sobre la ingesta del alimento (ej. Sensación de no poder parar de comer o no poder controlar el tipo o la cantidad de comida que se está ingiriendo).
  2. Conductas compensatorias inapropiadas, de manera repetida, con el fin de no ganar peso, provocación de vómito, uso excesivo de laxantes, diuréticos, enemas u otros fármacos; ayuno y ejercicio físico.
  3. Los atracones y las conductas compensatorias inapropiadas tiene lugar, como promedio, al menos dos veces a la semana durante un periodo de tres meses.
  4. La autoevaluación está exageradamente influida por el peso y la silueta corporal
  5. La alteración no aparece exclusivamente en el transcurso de la anorexia nerviosa.

Tipo Purgativo: durante el episodio de bulimia nerviosa, el individuo se provoca regularmente el vómito o usa laxantes, diuréticos o enemas en exceso.

Tipo no purgativo: durante el episodio de bulimia nerviosa, el individuo emplea otras conductas compensatorias inapropiadas, como el ayuno o el ejercicio intenso, pero no recurre regularmente a provocarse el vómito ni usa laxantes, diuréticos o enemas en exceso.

Dada la gran cantidad de síntomas comunes que comparten ambos cuadros, quizá los aspectos que mejor permiten diferenciar entre anorexia y bulimia son: la restricción dietética, con la consecuente pérdida de peso, el miedo exagerado a engordar y la distorsión de la imagen corporal, en ambos casos los síntomas son mucho más acusados en la anorexia que en la bulimia.