Ansiedad

La ansiedad se considera una emoción propia de todas las personas en las que el organismo humano reacciona con una activación del sistema nervioso autónomo ante estímulos que pueden suponer una amenaza para él. La ansiedad se define como una respuesta anticipatoria de alguna amenaza (externa o interna) que se caracteriza por:

  • Sensaciones afectivas; nerviosismo, miedo, tensión, aprensión, preocupación y alarma.
  • Manifestaciones conductuales ; inquietud motora, evitación.
  • Cambios fisiológicos asociados a hiperactivación del sistema nervioso autónomo; aceleración de la frecuencia cardíaca y respiratoria, temblor, sudoración,  tensión muscular, etc.
  • Manifestaciones cognitivas: incertidumbre, percepción de amenaza, percepción de peligro, hipervigilancia, pensamiento negativo específico y de inseguridad.

La ansiedad posee la capacidad de anticipar un peligro o amenaza para el propio individuo, lo que le confiere una utilidad adaptativa ya que ayuda a la supervivencia, activando los recursos del organismo, y  preparándolo  para responder de forma más eficaz a la amenaza,  facilitando la activación motora y cerebral (actividad física, concentración). Sin embargo, la ansiedad puede ser desadaptativa cuando anticipa un peligro irreal o irrelevante (ansiedad clínica o patológica). También se puede afirmar que  niveles de ansiedad moderados  son   útiles  para que el organismo se adapte mejor a las circunstancias cambiantes del ambiente (rendimiento académico, deportivo, etc.).

Determinados sucesos como el comienzo del colegio, el nacimiento de un hermano, la pérdida de un familiar, un cambio de casa, etc., pueden precipitar la aparición del problema.

TIPOS DE ANSIEDAD

1. Trastorno de ansiedad por separación:

Existencia de ansiedad excesiva relacionada con la separación del hogar o de las personas  a las que el niño o adolescente está vinculado afectivamente, siendo esta excesiva e inapropiada y superior a la esperada para su  nivel de desarrollo.  Debe estar presente durante  al menos cuatro semanas y debe causar un elevado malestar o deterioro a nivel social, académico u otras áreas de funcionamiento del niño o adolescente.

SÍNTOMAS
  • Ansiedad o malestar  excesivo tras la ocurrencia o anticipación de la separación del hogar o de las figuras afectivas.
  • Preocupación excesiva por la posible pérdida o porque le ocurra algún daño a las figuras afectivas.
  • Preocupación porque le ocurra algo que haga que le separe de las figuras afectivas (perderse, ser raptado).
  • Resistencia a ir al colegio o a otro sitio por miedo a la separación.
  • Miedo o resistencia a estar solo en el hogar o en otros lugares sin la presencia de figuras afectivas.
  • Resistencia o rechazo a irse a dormir si no es cerca de una figura afectiva o dormir fuera del hogar.
  • Pesadillas sobre temas de la separación.
  • Quejas físicas (dolor de cabeza, de estómago, vómitos, etc.).
2. Trastorno de ansiedad generalizada:

Preocupación excesiva no vinculada a situaciones, eventos u objetos específicos. Se considera una forma crónica de ansiedad de naturaleza incontrolable y de tipo predominantemente cognitivo. Los niños que presentan este trastorno son perfeccionistas, inseguros e insatisfechos. Las preocupaciones suelen hacer referencia a la competencia en la escuela y a la aprobación social, mostrando impaciencia, fatiga, dificultad para concentrarse, irritabilidad, alteraciones del sueño, y tensión muscular entre otros.

 SÍNTOMAS 
  • Ansiedad y preocupación excesivas que se prolonga más de 6 meses.
  • Dificultad para controlar el estado de constante preocupación
  • Inquietud o impaciencia
  • Fatigabilidad
  • Dificultad para concentrarse
  • Irritabilidad
  • Tensión muscular
  • Alteraciones del sueño