TRASTORNOS DEL SUEÑO EN LA INFANCIA

El sueño del niño puede verse afectado por factores tan diversos como su estado de salud, la alimentación, las preocupaciones, los estados emocionales, la fatiga física o mental, el ritmo de vida, etc., siendo esta alteración la señal de que algo no marcha bien en la vida del niño.

Los trastornos del sueño más frecuentes en la infancia son: el insomnio, las pesadillas, los terrores nocturnos, el sonambulismo y las dificultades para dormir en niños menores de 5 años.

Insomnio

Es la dificultad para obtener  un sueño reparador, debido al retraso en el inicio del sueño, a interrupciones durante la noche o a un despertar temprano. Aunque el problema del sueño puede aparecer sin causa aparente, suele coincidir con alguna situación de estrés psicológico, social o médico o verse dificultado por condiciones externas al niño como las condiciones del dormitorio (ruido, temperatura, comodidad); hábitos alimentarios (cenas copiosas o demasiado escasas, bebidas estimulantes); realizar en el dormitorio actividades incompatibles con dormir. De igual modo,  la aparición de situaciones nuevas también puede influir en los problemas del sueño (cambio de colegio, separación de los padres…); preocupaciones del niño (en casa, en la escuela, con los amigos…) o existencia de alteraciones emocionales (ansiedad, tristeza, etc.).

Pesadillas

Las pesadillas producen un miedo intenso en el niño y provocan su despertar, ya que los sueños son terroríficos dejando recuerdos vívidos y cuyo contenido suele centrarse en amenazas para la propia supervivencia, autoestima o seguridad. Estos sueños no suelen corresponderse con situaciones reales, aunque sí pueden reproducir una situación traumática.

Las causas de las pesadillas suelen relacionarse con situaciones de ansiedad, coincidiendo el inicio de estas con momentos en los que el niño ha tenido que enfrentarse a situaciones nuevas que no ha sabido afrontar (cambio de colegio, separación de la madre, etc.).

Terrores nocturnos

Cuando el niño se despierta  durante el primer tercio del sueño, bruscamente y con un grito de angustia, con grandes manifestaciones de miedo, taquicardia y sudoración, puede que nos encontremos ante un problema de terror nocturno.

Si se despierta durante el episodio, puede tardar varios minutos y cuando lo consigue se muestra confuso y desorientado, no recordando los contenidos, aunque sí alguna escena aislada de terror.

Sonambulismo

Es un conjunto de comportamientos que van desde sentarse en la cama sujetando o moviendo las sábanas o la almohada hasta caminar por la casa deambulando o comportamientos automáticos como vestirse, peinarse, abrir o cerrar puertas y ventanas, etc.

El niño sonámbulo suele estar pálido, manteniendo los ojos abiertos y fijos y aunque ve y puede evitar los objetos a su paso, no responde a estímulos, resultando inútiles las llamadas e intentos de despertarlo. Suele durar entre unos minutos y media hora, finalizando cuando el niño, de forma espontánea vuelve a la cama y sigue durmiendo. Si se le despierta, se muestra confuso y desorientado y con ansiedad, llegando a comportarse de forma agresiva con la persona que le ha despertado, no recordando nada a la mañana siguiente.

Dificultades para dormir en niños menores de 5 años

Las dificultades para dormir en niños menores de 5 años pueden deberse a hábitos incorrectos. Estas dificultades se manifiestan en dos momentos diferentes: al acostarse, mediante la resistencia del niño para irse a la cama o para acostarse solo, y durante la noche, mediante interrupciones del sueño.

Este problema se inicia normalmente ante la falta de recursos de los padres, llegando a agravarse ante los intentos de que el niño duerma (cantarle, mecerle, darle agua, acostarse con él, llevarle a su cama, etc.

Por tanto este problema se explica básicamente por un problema de aprendizaje:

  • La deficiente adquisición de unos hábitos de sueño (aprender rutina de dormir).
  • El reforzamiento de las conductas inadecuadas del niño (llorar, gritar, cogerlo, llevárselo a la cama….etc.).