Alteraciones Sexuales

Las disfunciones sexuales pueden definirse como un conjunto de problemas de índole diversa que impiden o dificultan a la persona disfrutar de forma satisfactoria de la sexualidad. Así se consideran disfunciones sexuales a todos aquellos problemas fisiológicos, cognitivo-afectivos o motores que dificultan a la persona el participar o disfrutar satisfactoriamente de las actividades sexuales, tales como la atracción, el cortejo, la interacción o el orgasmo.

CAUSAS DE LAS DISFUNCIONES SEXUALES

En la mayor parte de los casos, las disfunciones sexuales suelen ser el resultado de un conjunto variado de factores, que de forma más o menos importante, o incluso actuando conjuntamente en distintos momentos, facilitan su aparición, desarrollo y mantenimiento. Entre ellos se incluyen una inadecuada educación, formación o experiencia sexual; falta de información ; un inadecuado establecimiento de objetivos ; la ausencia de conductas apropiadas de interacción sexual; o el desarrollo de respuestas de miedo y ansiedad que pueden alterar el ciclo de la respuesta sexual. Existen tres tipos de factores:

 

Factores predisponentes

·         Inadecuada información sexual (mitos sexuales)

·         Educación moral y religiosa restrictiva

·         Exposición a modelos paternos con relaciones problemáticas o deterioradas

·         Experiencias sexuales traumáticas durante la infancia

·         Inseguridad en el propio género o papel psicosexual

·         Castigo o descalificación de conductas sexuales iniciales (especialmente en la adolescencia)

·         Expectativas inadecuadas en cuanto a la sexualidad

·         Inadecuadas experiencias sexuales, insatisfactorias o traumáticas, especialmente en los primeros aprendizajes sexuales.

·         Problemas generales de relación de la pareja, tales como falta de comunicación, diferentes expectativas, infidelidades o luchas de poder.

·         Comportamientos inadecuados en la interacción sexual como, por ejemplo dedicar poco tiempo a las caricias o galanteo.

·         Reacción a trastorno transitorio, fármacos y drogas, cansancio o fallo esporádico anterior

·         Condicionantes psico-biológicos de los periodos de embarazo y/o parto

·         Falta de adaptación psicológica al cambio biológico en algunas respuestas sexuales, que se producen como consecuencia de la edad

·         Aparición de trastornos que puedan interferir con la actividad sexual, tales como la depresión, la ansiedad o el alcoholismo

·         Otras circunstancias adversas de tipo familiar, social, laboral o económico.

·         Información sexual inadecuada, tanto en general, como específica de la disfunción.

·         Desarrollo de respuestas de ansiedad o miedo ante la posible interacción sexual

·         Anticipación de fallos o fracasos, tanto en la esfera sexual como en la personal

·         Sentimientos de culpabilidad o responsabilidad por la disfunción

·         Problemas en la relación de pareja, especialmente de comunicación y de atracción

·         Problemas físicos.

Las disfunciones sexuales comprenden los siguientes tipos de trastornos:

Trastornos del deseo sexual

·         Deseo sexual hipoactivo o inhibido: apatía sexual, falta de deseo sexual o falta de interés por el sexo. Se refiere a personas que no tienen apetito sexual, no se sienten atraídas por el sexo y por la posibilidad de llevar a cabo relaciones o conductas sexuales en general.

·         Trastorno por aversión al sexo. La persona evita de manera activa todo contacto genital. Este problema se cataloga a veces como fobia al sexo, ya que al igual que en las fobias, en el trastorno por aversión al sexo se producen intensas reacciones corporales (incrementos de la tasa cardiaca, sudoración intensa, aumento de la tensión muscular, etc.), tan solo con imaginar alguna actividad sexual

Trastornos de la excitación sexual

·         Trastorno de la excitación sexual en la mujer: fallo parcial o completo en obtener o mantener la respuesta de lubricación propia de la excitación sexual hasta la terminación de la actividad sexual, o bien como la carencia de una sensación subjetiva de excitación sexual y de placer durante la actividad sexual

·         Trastorno de la erección en el hombre: fallo parcial o total en obtener o mantener la erección hasta el final de la actividad sexual y placer durante la actividad sexual.  El fallo en la obtención y mantenimiento de la erección en el hombre es el más frecuente de todos los trastornos de la excitación sexual, y es habitualmente denominado impotencia.

Trastornos del orgasmo

·         Disfunción orgásmica femenina o anorgasmia: es una ausencia o retraso del orgasmo, tras una fase de excitación normal, durante una actividad sexual que se considera adecuada en cuanto a tipo de estimulación, intensidad y duración.

·         Disfunción orgásmica masculina

·         Eyaculación precoz: consiste en la aparición de un orgasmo y eyaculación persistente en respuesta a una estimulación sexual mínima antes, durante o poco tiempo después de la penetración y antes de que la persona lo desee. La eyaculación precoz tiene efectos muy negativos sobre la propia actividad sexual y sobre la relación de la pareja, ya que supone una reducción en tiempo y calidad del disfrute sexual en la persona que lo presenta y , al impedir o dificultar el coito, también en el de su pareja.

Trastornos sexuales por dolor

·         Dispareunia: dolor genital (en mujeres u hombres) antes, durante o tras la relación sexual, donde el dolor puede implicar sensaciones de ardor, quemadura, contracción o dolor cortante que se localiza en la parte externa o interna de la vagina, en la región pélvica o en el abdomen

·         Vaginismo:  se da cuando la mujer responde de manera adecuada a la excitación sexual (experimenta lubricación vaginal) y disfruta del juego sexual, pero a la hora de realizar el coito, aparece un espasmo que supone la contracción de los músculos de entrada a la vagina con el consiguiente cierre de ella